El sábado 26 de octubre, en Madrid, tendremos nuestra próxima reunión.
Ya fijaremos lugar y horario. Hay tres posibilidades: en el Centro de Humanidades de la UNED en Lavapiés, en el Ateneo o en la cafetería del Museo reina Sofía.
Para los dos primeros sitios debo pedir autorización. (Si la reunión se pudiera celebrar el viernes 18 por la tarde, se facilitarían los permisos).
El horario del sábado sería: de 11:00/11.30 hasta 13:30/14:00. Posteriormente comeríamos los que pudiéramos (de este modo también acompañaríamos a los amigos que vienen desde fuera de Madrid),
Próximamente haré una sugerencia de textos y temas (se admiten aportaciones). Además de un texto de actualidad (siempre con un sesgo filosófico), he pensado en otro clásico (de profundización filosófica). Quizás Epicuro.
La filosofía de por sí puede cambiarnos la vida. Todos somos filósofos, solo tenemos que ejercer lo que somos. Cuando relaciono los términos "filosofía" y "terapia" no es tanto porque crea que exista una terapia filosófica como una alternativa a otros tipos de terapia, sino porque pienso que la filosofía en sí misma es terapéutica.
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viernes, 13 de septiembre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
El filósofo. Un texto de Sciacca compartido por nuestra colaboradora Silvia Artigues.
Comparto con vosotros una definición de filósofo que encontré en una Historia de la filosofía, edición de 1950 de Federico Sciacca.
"El filósofo no es el pierdetiempos que vive al margen de la vida concreta en el mundo de las nubes persiguiendo fantasías que se le escapan a cada momento de las manos o entregado a tejer sutiles telas de araña que el primer soplo de viento deshace, sino que es un hombre - cuando es verdaderamente filósofo- que tiene claro conocimiento de lo difícil que resulta ser hombre en serio, que medita sobre la vida, que se hace problema de la vida, no para apartarse de ella o agriarla, sino para explicarla y vivirla mejor. El filósofo es aquel que ve abismos donde el vulgo ve llanuras; y en los abismos despliega, héroe de la vida, el ala poderosa del pensamiento".
"El filósofo no es el pierdetiempos que vive al margen de la vida concreta en el mundo de las nubes persiguiendo fantasías que se le escapan a cada momento de las manos o entregado a tejer sutiles telas de araña que el primer soplo de viento deshace, sino que es un hombre - cuando es verdaderamente filósofo- que tiene claro conocimiento de lo difícil que resulta ser hombre en serio, que medita sobre la vida, que se hace problema de la vida, no para apartarse de ella o agriarla, sino para explicarla y vivirla mejor. El filósofo es aquel que ve abismos donde el vulgo ve llanuras; y en los abismos despliega, héroe de la vida, el ala poderosa del pensamiento".
Mi suerte en la vida (por Óscar Gómez)
Aquí podéis encontrar este interesante escrito sobre la suerte de cada uno en la vida. Lo ha publicado uno de nuestros colaboradores, Óscar Gómez:
http://grupofilosofiayterapia.blogspot.com.es/
http://grupofilosofiayterapia.blogspot.com.es/
lunes, 26 de agosto de 2013
Notas de Janeyre Martínez McDonald sobre el encuentro de Navalafuente.
La filosofía, grito de protesta llevado al camino del pensamiento y de la transformación de la realidad: Carlos París.
Este 24 de agosto de 2013, ocurrió en Navalafuente el segundo encuentro filosófico de nuestra comunidad, esta vez, contamos con el incalculable privilegio de conocer y disfrutar de la presencia de Lidia Falcón y Carlos París, amigos personales de nuestro entrañable profesor, Eduardo Agüero. Creo que ya sabemos un poco los qué allí estuvimos presentes, quienes son Carlos París y Lidia Falcón, el primero, ilustre filoóofo, Presidente del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, la segunda, Lidia Falcón, es la líder más conocida internacionalmente del feminismo español, además de Abogada en Ejercicio, especializada en Derecho Laboral, Político y Matrimonial.
Ambos, poseen varias decenas de publicaciones en los que se ponen de manifiesto sus pensamientos políticos y transformadores de esta nuestra realidad, muy comprometidos y amables, asistieron a este encuentro para compartir con nosotros sus experiencias de todo tipo, algo que nos sorprendió satisfactoriamente y provocó en más de una ocasión algunas risas motivo añadido para acrecentar nuestra admiración.
Yo definiría este nuestro segundo encuentro como el principio de la transformación y expansión de nuestra consciencia política. A la llegada de los invitados nuestro querido Eduardo nos presentó semi- formalmente a Lidia y a Carlos, partiendo de la admiración, el respeto y el amor que siente hacia ellos, puesto que son amigos desde hace muchos años. Y a continuación fuimos presentados por Eduardo también de una manera muy elogiosa. En esta primera parte ya se percibió el espíritu de nuestro grupo filosófico junto al de nuestros invitados, nuestra sed de aprender por un lado y por la de ellos, la generosa disposición por compartir sus experiencias. Una simbiosis mutualista perfecta, como diría un biólogo en toda regla.
Luego nuestros invitados hicieron las delicias de nuestros oídos y no exagero, es algo en lo que todos los allí asistentes estamos de acuerdo, nos presentaron algunas de sus publicaciones y trabajos, pero también nos contaron experiencias personales, como por ejemplo, el modo en el que se habían conocido y habían llegado al matrimonio y también como Eduardo entró en sus vidas y viceversa, estas muestras de confianza y cercanía nos resultaron altamente estimulantes, tanta espontaneidad junto a tanta genialidad y sentido del humor, definitivamente marcaron gratamente este encuentro.
Pasar de las anécdotas de carácter personal a los temas de carácter humanista fue fácil; de antemano ya habíamos leído algunos textos de los invitados que nos ofrecieron una idea de la línea de pensamiento que seguían. Carlos, un crítico constante de el sistema capitalista, el cuál considera debería suprimirse, puesto que significa una falsificación de la democracia; también dejó clara su postura e inclinación por el fin de la monarquía, dado que ésta no es más que la continuación de un antiguo régimen, qué facilita la pervivencia de errores que no deberían hoy repetirse o practicarse. La discusión con Carlos giró en torno a su obra “Ética Radical. Los abismos de la actual civilización”. del que surgió la pregunta ¿ Cómo renovar nuestra ética y cuál es el origen de la corrupción ética? Alrededor de estos interrogantes ocurrieron varias intervenciones en la que nos ocupamos de analizar nuestra política actual y de intentar dilucidar cuál sería la solución a los problemas que hoy nos afectan.
La intervención de Lidia, vehemente, audaz, también suscitó mucho interés, nos contó con detalle el trabajo de los movimientos feministas y el eje de la lucha de estos en el mundo, hizo una dura crítica a organizaciones que se suponen son representativas de la sociedad. Notándose claramente la uniformidad de pensamiento de ambos invitados a la hora de describir la historia de la humanidad como una lucha de clases que deja ver la gran dualidad social de hoy día y la manipulación total a la que estamos sometidos. Poniendo como ejemplo la estudiada y profunda manipulación que ha conseguido transformar el lenguaje por la inclusión de “nuevos” términos o eufemismos que se utilizan con la burda intención de impedir el despertar de las conciencias.
La política fue el eje central de nuestra reunión, puesto que es algo que nos preocupa especialmente, se pusieron discretamente encima de la mesa algunas soluciones pero como siempre, el problema estriba en como llevarlas a cabo. También llevamos a consideración el tema de los movimientos sociales y su falta de constancia y representación. El análisis concienzudo de la situación de la mujer en Afganistán, la India y otros países incluido el nuestro, las preguntas acerca de la responsabilidad que tenemos los ciudadanos concerniente a este tema , el entorno en el que nacen y se desarrolla un machista y la educación que reciben tanto las mujeres como los hombres en aquellos lugares dónde la mujer no tiene voz; la preocupación por la alienación social, algo a lo que hizo referencia Regina, psicoanalista e hija de Lidia Falcón que se sumó a nuestra reunión un rato después. El fenómeno de la pérdida de comunicación directa a causa de las nuevas tecnologías, el síndrome de Estocolmo sufrido por los movimientos de izquierda actuales; la religión y los conflictos que provoca; la utilización del miedo como recurso para someternos, domesticarnos - como acota Carlos París en una de sus intervenciones- y las deficiencias actuales de la educación.
Fueron cuatro horas que dieron para discutir sobre muchas cosas aparentemente distintas, pero que no son más, como diría Lidia, que los “ tentáculos de un pulpo”. En estas conversaciones se citaron algunos nombres tales como: Federico Mayor Zaragoza, José Saramago, María Zambrano, Catalina de Araujo, Salvador Puig Antich y Olympe de Gouges. Evidenciando el conocimiento de Lidia y Carlos de la historia y destacando la importancia de la memoria histórica como referente para una satisfactoria transformación de la sociedad actual.
La conclusión que se podría sacar de este segundo encuentro de la Comunidad Filosófica es simple y es que además de ser altamente enriquecedora e inspiradora, nos invita a pensar sobre la importancia de la colectividad en la lucha por la igualdad y que sería un grave error creer que las conquistas sociales son irreversibles. Que debemos comprometernos aún más en combatir las injusticias; que el conformismo, la individualidad y el letargo ya sea de carácter físico e intelectual, corroe a la sociedad provocando la involución de nuestra especie y que nuestro futuro o el de nuestros descendientes si no ocurre pronto un cambio radical global, es y será mucho más oscuro. Por tanto, deberíamos ir pensando desde el punto de vista y colectivo qué podemos hacer.
Concluyo agradeciendo a nuestros invitados, Carlos y Lidia a nuestros anfitriones y magníficos Victoria (Vicky) y Eduardo. Y al resto de mis compañeros. Robando palabras de Eduardo, aquí todos son importantes y poseen una particularidad que los hace únicos y especiales. (Janeyre)
(Janeyre con Lidia Falcón)
Encuentro del 24/08/2013 en Navalafuente
El pasado domingo, tuvo lugar otra reunión de nuestro grupo de filosofía. En esta ocasión los invitados especiales fueron Carlos París y Lidia Falcón.
Carlos
y Lidia, sobretodo son mis amigos a quienes aprecio y admiro y que me honrran con sus
amistad desde hace mucho tiempo.
Carlos
París es, en la actualidad, uno de los filósofos más significativo de nuestro país. Es Presidente del Ateneo de Madrid, prestigiosa institución conocida por todos y
que tiene casi 180
años de antigüedad. Contando entre sus antecesores en el cargo a personalidades de
la talla de Gregorio Marañón, Manuel Azaña, Valle Inclán o
Miguel de Unamuno.
Fundador
del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid
y posterior Decano de la Facultad de Filosofía de la que es
Catedrático Emérito. Se
cuentan por decenas sus libros, tanto ensayos filosóficos como
novelas y relatos. Además de sus innumerables artículos específicos y de opinión.
(Ver http://carlosparis.wordpress.com).
(Ver http://carlosparis.wordpress.com).
Carlos
es un ejemplo de persona cabal y de auténtico filósofo. Ha captado
como nadie las variables fundamentales que definen la encrucijada
cultural, filosófica y política de nuestra sociedad. Leer su obras
principales nos permite de una manera inteligente y profunda tomar
conciencia del mundo en el que vivimos. Sustenta una perfecta combinación de honestidad intelectual y humana
muy difícil de encontrar hoy en día. Ejemplo de coherencia personal
y política. Generoso en la comunicación de su saber. Cercano
y humano en el trato personal.
En su haber destaca su pensamiento penetrante y audaz y su gran
capacidad de comunicación. Su
figura y su obra están destinados a adquirir cada vez más relieve y
convertirse en patrimonio de todos. Andadura en la que Carlos, como
maestro de maestros, se siente cómodo.
Como
él mismo escribe,
“La
filosofía que profeso parte del grito, del lamento, de la
encrespada protesta ante la injusticia del mundo que vivimos. Si
Aristóteles afirmaba que la Filosofía nace de la admiración, yo
diría que también mi filosofar parte de la admiración, pero no
sólo de la que suscita la contemplación de los cielos, sino de la
que brota ante el heroísmo de tantos hombres y mujeres que,
incansables, dieron su vida, Luchando por el reino de la libertad y
la hermandad universales. Y el pensamiento que se levanta, a partir
del grito y de la admiración no quiere reducirse a contemplar el
mundo, sino que aspira a contribuir a su radical transformación.”
Una
de sus mayores aciertos fue el de unir su vida a la de Lidia ya que
en ella encontró la fuerza y determinación de la mujer luchadora y
comprometida. Abogada, dramaturga, novelista, ensayista, política y
referente fundamental del feminismo contemporáneo. Con una profusa
obra escrita y una vida de intensa proyección pública.
(Consultar http://www.lidiafalcon.com).
Lidia es la amiga con la que se puede hablar
de todo, desde lo más actual hasta lo más personal. Gran
escuchadora -por eso luego puede escribir novelas tan brillantes y
crear personajes tan creíbles. Es fácil dialogar con ella, jamás te juzga ni te
coarta con prejuicios.
Todas estas cualidades animaron a Carlos (viudo dos veces) a
emprender una nueva andadura que ya cumple 25 años. Recíprocamente
Lidia encontró en Carlos a un hombre carente de
la tara machista que con mayor o menor intensidad nos suele afectar a
los varones de anteriores generaciones - lo que valoró muy especialmente. Carlos, el pensador siempre
actual y de una permanente y extraordinaria juventud intelectual. Sobraban
motivos para una fascinación mutua que ha dado y está dando tantos
frutos.
Nos acompañaron en el evento: Rocío, Javier, Ramón, Arantxa, Alex, Yaneyre y Juan Antonio. Como he señalado en otra ocasión, todos ellos tienen en común su amor por la
filosofía y el haber sido alumnos míos -además de la entrañable amistad que nos une.
¡Qué
mejor que compartir con quienes queremos nuestros mejores tesoros?
Pues Lidia y Carlos forman parte de ello. En tanto filósofo, además de intentar vivir como
tal de un modo auténtico, considero mi tarea orientada a contagiar la pasión por la filosofía - que no es otra cosa que el amor a la vida y a los demás entrelazados
en una sociedad justa e igualitaria. Este es el sentido que tiene el haber sido en esta ocasión intermediario entre mis jóvenes amigos filósofos y Lidia Facón y Carlos París. Sé
que ellos recordarán este día de una manera muy especial.
lunes, 29 de julio de 2013
Nuestra Comunidad Filosófica.
El sábado pasado volvimos a reunirnos los miembros de nuestro grupo de filosofía, al
cual en un principio le denominamos Grupo Filosofía como Terapia
(como el curso homónimo que tenemos en la UNED). Aunque creo que, a
partir de ahora, le llamaremos Comunidad Filosófica por todo
lo que este nombre entraña y además para estar en sintonía con
otras “comunidades” similares.
Este grupo o comunidad,
como algunos ya sabéis, se nutre de alumnos míos de la UNED, tanto
del CAD como de Grado por una parte, y por otra, del curso Filosofía
como Terapia. Nuestra base común es el interés (cuando no la
pasión) por la filosofía. Nuestro punto de unión es la amistad –
en la cual pretendemos profundizar y perfeccionarnos.
Mi idea es que sea un
grupo abierto y dinámico que se expresa en una relación
igualitaria. Todos somos maestros y todos somos discípulos.
Aprendemos los unos de los otros porque estamos convencidos del
carácter intersubjetivo de la verdad.
Deseamos practicar una
filosofía viva, incardinada en la realidad e -incluso- en la
cotidianidad. Una filosofía comprensible para todos y por tanto muy
exigente, situada más allá del discurso meramente académico. Aunque esto no significa
que proponga una divagación improvisada, sino que pretendo que
fundemos nuestras reflexiones en atentas lecturas de los textos
filosóficos -tanto actuales, como clásicos. Nuestra tarea será
estrictamente filosófica, pero nuestros resultados siempre tendrán
que pasar “la prueba de la realidad”. La filosofía debe servir
para vida. Es más, la filosofía debe orientar y dirigir nuestras
vidas -nuestra existencia- en el largo y a la vez corto camino que
nos conduce a la felicidad (aunque otra cosa sea lo que entendemos
por “felicidad” -que ya dilucidaremos).
Mi intención es que
programemos reuniones o encuentros periódicos (cada mes o dos meses)
a las que asistirán todos los que lo deseen. Algunas veces los
haremos en Navalafuente y otras en Madrid. También es posible
trasladarnos en alguna ocasión a otra ciudad española en la que
viven algunos de nuestros participantes.
Como nuestra
comunidad es abierta, siempre será posible admitir nuevos miembros.
Dadas las distancias físicas, comprenderemos que no se pueda asistir
a todas la reuniones. De ahí la importancia del uso de las TIC.
Nuestra comunicación “virtual” podrá suplir algunas
dificultades. Tenemos un foro, un blog, una página en Facebook y
hasta grupos de Whatsaap. Y nuestro deseo es ir perfeccionado cada
vez más y haciendo más útil y eficaz el uso de estas tecnologías
de la comunicación.
De estas cosas y otras hemos hablado en nuestra última reunión. Aún falta... pero
seguiremos...
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