sábado, 20 de octubre de 2012

Quintín Racionero (filósofo)


Ha fallecido Quintín Racionero. Compartíamos la asignatura de Historia de la Filosofía en el centro de humanidades Gregorio Marañón de la UNED. Lo veía todos los martes. El salía de atender a su grupo y yo entraba a la misma aula a atender al mío. Era tal su entusiasmo en sus clases que, a veces, era difícil conseguir que me dejara el aula a la hora prevista.
En ese momento siempre echábamos una parrafada que nunca fue rutinaria y prescindible. Todo lo contrario, había auténtica comunicación entre ambos.
A finales del curso pasado quedamos para vernos algún día del verano para compartir otro buen asado en el restaurante argentino adonde habíamos ido algunas veces en los últimos dos años (pero ya no fue posible).  A él le encantaba. Nuestras charlas eran muy amenas e interesantes. Quintín era un filósofo brillante y una persona muy divertida y con mucha chispa.
Nuestra amistad era relativamente reciente, pero a mí me ha dejado marcado por muchos motivos. Su actitud ante la vida y su fuerza en la recta final siempre constituirán para mí un ejemplo a seguir.
Quintín, querido amigo, te echaré de menos los martes en Lavapiés.

viernes, 19 de octubre de 2012

"Rescate" significa pérdida de soberanía


El rescate financiero de un país significa intervención económica y política. O sea, pérdida de autonomía y capacidad de decisión sobre la propia política económica. Esto es, intervención política en toda regla. Es el fin de la democracia y la dominación política del país por parte del poder económico internacional (el mismo que nos ha sumido en la crisis).
Si España es “rescatada”, se acabó España. Ya no decidiremos cómo queremos vivir y cuáles son nuestras prioridades. Solo seremos una sociedad de “pagadores” sometidos a los mercados. Y ellos decidirán sobre la salud, la educación, la justicia y el futuro de nuestros conciudadanos. Y nuestros gobernantes solo serán ”vigilantes de seguridad” del poder económico internacional. Solo deberán asegurar a los “rescatadores” que pagaremos, además de controlar que nadie se mueva y que ni siquiera se nos ocurra rechistar…
Y lo peor es que esto puede pasar mañana o pasado.