viernes, 7 de febrero de 2014

Filosofía y salud

En una entrevista realizada por E. Giordana  sobre Filosofía y Medicina (marzo 2009), Edgard Morin afirma que los actuales filósofos han sido degradados a ser unos simples repetidores de la historia del pensamiento sin la amplitud del punto de vista que era propia de los filósofos del pasado. Sin embargo, es necesario recuperar el sentido de una reflexión amplia que nos ayude a comprender la complejidad del mundo actual.
Uno de los elementos estructurales de esta complejidad es el mundo de la salud, la medicina y los médicos. “Hoy estamos bajo el efecto de la hiper especialización  que hace perder al médico el punto de vista global. La medicina psicosomática (que entronca con la antigua medicina tradicional) se ha quedado completamente marginal. Tenemos superespecialistas para cada órgano y es así como se pierde el sentido de la complejidad”.
Hoy en día la medicina ha terminado en el callejón sin salida de la química y de la cirugía. “Aislar las moléculas para aislar la enfermedad sin considerar que existen enfermos, no enfermedades. Y que los trastornos no son puramente físicos sino de todo el organismo tanto en su aspecto físico como anímico y espiritual”.
El paciente debe cambiar su relación con el médico colaborando activamente con él en una relación igualitaria, aunque diferenciada, de diálogo enriquecedor para ambos. El camino es complejo. “Los futuros médicos deberán estudiar la sociedad, el poder de los medios, los efectos de la realidad urbana y se deberán abrir a un proceso de conocimiento recíproco con otras experiencias para llegar a una medicina planetaria mucho más rica”. 
Y en todo esto la filosofía tiene algo que decir. La salud tiene mucho que ver con la felicidad y con el sentido de la vida. Una forma de vida saludable constituye una completa filosofía de la vida. Los filósofos debemos encontrar la coherencia entre el mundo del pensamiento y un estilo de vida sano. Alimentación, descanso, ejercicio físico, ocio … no son ámbitos ajenos a la reflexión teórica ni a la praxis filosófica.



1 comentario:

  1. "No hay que simular filosofar, sino filosofar realmente. Porque no necesitamos aparentar estar sanos, sino estar sanos de verdad"
    Epicuro

    No estoy de acuerdo con la afirmación de E. Giordana de que los filósofos y filósofas hayamos sido degradados a meros repetidores de la historia del pensamiento. La generalización constituye una falacia. Es cierto que una parte del profesorado de filosofía practica un academicismo acrítico y que otra parte se mueve en un dogmatismo que impide el crecimiento personal del alumnado. Hay "doctores en memoria" (expresión de Galileo en el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo) que reducen la filosofía a unos cuantos filósofos del pasado, muestran una historia de la filosofía androcéntrica, un saber especializado con oscuros conceptos alejados de la actualidad y de las preocupaciones del común de los mortales.
    Pero hay otra forma de enseñar y de hacer filosofía. de hacerse filósofo o filósofa, de hacerse preguntas, de encontrar respuestas en el diálogo, de conocernos a nosotros mismos en la mirada de nuestros amigos/as (como diría Aristóteles), de buscar respuesta a los problemas globales de la humanidad fortaleciendo la empatía hacia personas lejanas, de tomar conciencia de que tenemos que inventarnos a nosotros mismos y encontrar soluciones de compromiso para avanzar hacia sociedades más justas.
    Quienes nos dedicamos a la filosofía en ámbitos educativos tenemos una importante labor, la enseñar a filosofar, la de propiciar los debates respetuosos, la de enseñar la crítica constructiva y los argumentos sustentados en investigaciones y contrastados. Así he entendido siempre mi trabajo, alejado de la repetición dogmática y en diálogo constante con la actualidad.
    Estoy totalmente de acuerdo en que "la salud tiene mucho que ver con la felicidad y con el sentido de la vida" y por ello me he dedicado, con mi alumnado de secundaria y bachillerato, a reflexionar sobre la salud, entendida en el más amplío sentido, es decir, entendida como salud física, emocional, sexual y reproductiva y analizada desde una perspectiva de género.

    Me gustaría conocer vuestra opinión sobre una parte de mi trabajo que se publicó el 4 de marzo de 2007 en la Revista Participación Educativa del Consejo Escolar del Estado, concretamente en el nº 4 de la revista, dedicado a La participación de madres y padres en la educación, en el apartado Experiencias de participación.

    Mi trabajo se titula: Mujeres, maternidad y trabajo en los cinco continentes: un enfoque metodológico innovador para desarrollar la educación en valores. Y este es el enlace, por si os apetece que comentemos este proyecto


    http://www.mecd.gob.es/revista-cee/pdf/revista-4.pdf

    Esta es la primera vez que participo en el Blog de Eduardo, me ha parecido que lo mejor era hacerlo compartiendo mi forma de hacer y de vivir la filosofía, como compromiso ético y como génesis de cambios sociales.

    Saludos cordiales

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