lunes, 27 de enero de 2014

La existencia de Dios

Dios no necesita de nosotros para existir. Y esto tiene más sentido aún si tenemos en cuenta la tradición filosófica medieval y, en parte, moderna. Dios es el Ser Necesario diría Sto. Tomás de Aquino. A lo cual, con todos los respetos a todas las creencias, yo respondo:
- Sí, pero por más Dios que sea si nosotros simplemente negamos su existencia, Dios no existe "para nosotros".
Dios depende de nosotros (de cada uno) para "existir para nosotros". Una persona puede afirmar "Dios no existe" y lo que está claro es que para él Dios no existe. (La afirmación de la existencia de Dios funciona del mismo modo, y en esto hay que tener en cuenta a Kant que -según mi criterio- centra bastante esta cuestión, al menos desde el punto de vista filosófico).

4 comentarios:

  1. Justamente estaba yo pensando en Dios :)

    En serio, aquí estoy yo con San Anselmo y su explicación de la existencia de Dios: "si dudas es que existe" .así, a grandes rasgos :). Ingenio no lo faltaba...

    acerca de lo que tu comentas, me recuerda la posición escéptica acerca de las opiniones. que a toda opinión se le puede argumentar su contraria y que ambas parecerían igualmente validas,
    Así que yo opino que ante la imposibilidad de discernir la verdad ( si es que la hay en este tema ), solo resta como última opción , olvidarse de Dios.

    Imagino te pueden contestar con un " Dios no se olvida de ti" ... a lo cual siempre podemos recurrir con un lacónico : ¿ Dios...hummm eso qué es ? o bien recurrir a la violencia, pero ya no para probar la existencia de dios o no, sino para que nos de dejen en paz.

    Y el problema contemporáneo de dios ( al menos para los que podemos vivir con la duda acerca de dios ) no es su existencia o no, sino que te dejen en paz con dios.
    Porque siempre hay un Gallardon cerca para recordarte que, dios, por poco que a ti te importe , existe y además, te lo hacen notar.

    Yo no soy dios ( ya se encargo de eso Tomas de Aquino ) , pero de serlo, me preocuparía que el recuerdo de mi existencia trajese consigo que mi voluntad dejase de ser libre.

    Me ha salido un poco absurdo el post. Espero no ofender a nadie, no es mi intención.

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    Respuestas
    1. ¿Creer en dios?
      La verdad es que me hace mucha gracia el comentario de Alejandro. Desde mi punto de vista está hecho con una fina ironía, que reafirma sus buenas razones.
      Para mí la existencia de dios, y sobre todo, la del dios católico, es un tema que lo tengo olvidado, porque me parece que es algo tan evidente su no existencia, que volver sobre ello otra vez, me parece una pérdida de tiempo, sobre todo cuando hay tantos y tantos temas de actualidad que son dignos de tener en cuenta y que pueden influir en nuestras vida de una manera efectiva, y que redunde en alcanzar una porción de felicidad, que es, en resumidas cuentas, para lo que estamos en este mundo. Así que seguir con ello, a mí me aburre.
      Aunque si tuviera que dar mis razones del porque no creo en dios, diría que estas están apoyadas en el comportamiento de los que presumen de creyentes (y que como muy bien expresa Alejandro son pesados hasta la muerte). Yo creo que, básicamente, existen dos clases de creyentes, o por decirlo más fielmente, dos clases de personas que se dicen creyentes: los que componen el rebaño y que por lo general son gentes que suelen pensar poco (sin que esto quiera decir que no haya personas con una formación extraordinaria que se declare creyente, y dé sus razonamientos a la altura de su cultura, y que por supuesto, son muy respetables). Pero en general, la masa creyente está formada por los otros, por los que, por muchas razones personales, casi siempre emocionales, se dejan llevar por lo que las autoridades eclesiásticas les dictan.
      Y luego están precisamente estas autoridades que, según mi corto entender, forman la otra parte de los que se dicen creyentes, y que son los que dan las máximas razones para asegurar que dios no existe. Porque, si de verdad creyeran que existe dios, y como ellos predican, al final de sus vidas estuviera para juzgarles ¿se comportarían como lo hacen? Solo hace falta repasar un poco la historia de esta iglesia, para ver que si ha existido y sigue existiendo algo verdaderamente terrible para el ser humano, es precisamente su poder, que tanto mal ha hecho y sigue haciendo a la humanidad.
      Por tanto creo que así se resume el cuerpo creyente: los pobres fanáticos (que gozan de toda mi compasión), y los espabilados, por emplear una palabra suave, que se aprovechan del gran ganado que les mantiene; aunque tengo que decir que me parece que, tal y como van los tiempos, de cada día tienen menos esclavos, por lo que podría pensarse que llegará día que su “negocio” quiebre, aunque lo dudo. Leí hace tiempo una cita atribuida a un judío romano: “Esta Iglesia ha llegado a tal punto de mierda y degradación, que es indestructible”. Debo decir que yo también estoy con él, y tendrá que pasar mucho tiempo para que los futuros terrícolas se vean libres de semejante epidemia.
      Para concluir quisiera unirme a Alejandro y decir: ¿queréis dejarnos tranquilos y no dar más la brasa con vuestro mantras, que estamos muy tranquilos creyendo en lo que nos da la gana?
      Un abrazo. Francisco

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  2. Dios necesita de nosotros para existir. Porque si se lo niega se ha acabado la cuestión.
    (Libre adaptación de la refutación kantiana del argumento ontológico cartesiano).

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  3. Estimados amigos Francisco y Alex. Como me extendí un poco en la respuesta a vuestras intervenciones, he preferido publicar una nueva entrada al respecto.
    Gracias por vuestra aportación.

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